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domingo, febrero 19, 2006

Últimos meses (1)

Parece que después de unos cuantos meses de sequía (creo que cuatro) por falta de ganas, excesivo trabajo y un pequeño percance técnico con mi ordenador me he decidido de nuevo a actualizar el blog, curiosamente unos días después, un año antes, de comenzar está aventura. Y que mejor forma que contando a modo de resumen cuales han sido mis lecturas de género de estos últimos meses.

Los que me hayan leído por los foros que suelo leer y en los que intervengo muy de vez en cuando sabrán que leí The Lions of Al-Rassan de Graviel Guy Kay haya por septiembre del año pasado, y poco después Vellum de Hal Duncan. A parte de esas también cayeron alguna de Moorcock y un par de Mathew W. Stover, que si ustedes no lo conocen es ese escritor de franquicias de Star Wars al que se le encargó hace poco la novelización de La venganza de los Sith y que casi seguro se ha vendido como churros, pues bien, ¿Quién me iba a decir que cuando deja las novelitas por encargo es capaz de escribir novelones?. Pero, bueno, lo mejor es empezar cronológicamente lo que me vaya pasando por la cabeza y a ver hasta donde llegamos:


The Lions of Al-Rassan

La novela de Kay aunque ambientado en un mundo inventado, al igual que las novelas de fantasía de Lois M. Bujold se inspiran fuertemente en el mundo real y ambas toman la península ibérica como referente, en este caso la España de la reconquista y la figura de El Cid. Al-Rassan sería el Al-Andalus de nuestra España, y al igual que allí, aquí también conviven tres religiones, y aunque sus nombres no son cristiana, musulmana y judía, los paralelismos con ellas se ven muy claramente. La novela, al estar inspirada en una historia que todos más o menos conocemos resulta más bien previsible, pero de todas formas el relato no trata de ser original ni rompedor, es más una historia de personajes, y como tal funciona mejor a un nivel emocional, porque esta claro que en este tipo de novelas nos vamos a identificar con los personajes y poco nos importa si la historia avanza hacia acontecimientos más o menos previsible y mucho cuando esos acontecimientos tocan de lleno a los protagonistas.

A lo largo del libro seguiremos a tres personajes principales: Ammar ibn Khairan de la religión Asharita (musulmana), asesino y poeta, Jehane una médico Kindath (judía) y por último Rodrigo Belmonte un soldado del norte de religión Jaddita (cristiana), y que en esta historia representaría al personaje de El Cid. Estos tres personajes aunque al principio separados tanto geográfica como espiritualmente están, desde el principio de la novela, destinados a encontrarse y a formar un vínculo inseparable, una de las cosas que más me gustaron de la novela es que aunque es inevitable que se produzcan roces por cultura y religión entre los personajes, nunca se toma una postura clara a favor o en contra de alguno de ellos, es más, de hecho no hay en toda la novela un personaje que se pueda describir como malvados a ojos del lector, salvo algún que otro personaje secundario que solo sirve para poner los engranajes en movimiento, pero a un nivel de enfrentamiento cultural/religioso no hay ningún personaje que pueda identificarse como malvado además de que la resolución de la historia sigue siempre un camino lógico más o menos paralelo al de la historia real, de modo que se puede decir que los personajes principales a penas juegan un papel importante en el desarrollo final en un sentido general de la historia, la resolución que al final más llegará al lector, y la que realmente importa será la que produzca un sentimiento en el lector, y eso, siempre va ligado al destino de los personajes sobre los que hemos estado leyendo, nunca a los sucesos que se desencadenan. También resulta bastante atractivo a lo largo de la historia ir descubriendo los paralelismos entre los acontecimientos reales y los sucesos ficticios que nos va relatando Kay, así como las correspondencias entre los lugares imaginarios y los lugares reales que representan, aquí tengo que reconocer que la geografía nunca ha sido mi fuerte, pero creo que a lo largo de la novela he conseguido reconocer Navarra, Granada, Cádiz, Sevilla, Jersualem o La Meca entre muchas otras. Al fin y al cabo, cuando los "cristianos" hablan de recuperar una ciudad llamando a la guerra santa, es difícil perderse la referencia.

Otro de los puntos fuertes de la novela es que estilísticamente es una maravilla, creo firmemente que en lo que se refiere a escritores de fantasía épica Graviel Guy Kay es de los mejores prosistas que hay actualmente, Kay es capaz de describir los detalles de la acción que una novela épica necesita y al mismo tiempo dotar a la narración de un estilo lírico y poético que no he visto en ningún otro escritor de fantasía épica, cuando dentro de unos días cuando lleve más avanzada A Song for Arbonne podré reafirmarme en esta suposición.
Por último es extraño que en España no se haya publicado está novela, no solo ya por la historia que cuenta, sino porque cuenta con muchas ventajas (creo yo) para su publicación: Es una novela independiente que no forma parte de trilogías ni series anteriores, no contiene ningún elemento fantástico mas allá de que sucede en un mundo imaginario por lo que podría fácilmente venderse como novela histórica o por lo menos colocarse lejos de, las tan despreciadas por algunos, estanterías de novelas de género. Esperemos que la película que supuestamente se está estudiando (que por cierto sucede en Al-Andalus) llegue a realizarse y seguro que la veremos pronto por aquí.


The Briar King/The Charnel Prince

De todas mis lecturas de los últimos meses estos dos libros pertenecientes a la serie The Kingdoms Of Thorn And Bone son, posiblemente, los que tenga el desarrollo más clásico. En algunos sitios se ha llegado a describir como la nueva Canción de Hielo y Fuego, imagino que Tolkien ha debido ya de pasar a la historia y ahora está de moda usar la serie de Martin para promocionar un libro; sin llegar, ni por asomo, a los niveles de calidad de Canción de Hielo y Fuego, la saga de Greg Keyes al menos cumple la función de entretener y está por encima de las sagas de fantasía media aunque un peldaño por debajo de otros autores como Martin, Steven Erikson o Scott Bakker.

La comparación con Canción de Hielo y Fuego no es, de todas formas, gratuita ya que sigue el estilo de Martin para contar la historia, incluso el prólogo del primer libro nos relata un acontecimiento, la guerra liberación de los esclavos humanos de sus amos Skaloi (una raza de seres inmortales), totalmente independiente de lo que se relata después: la historia salta inmediatamente 2000 años y la historia empieza a narrarse usando varios puntos de vista, a los que hayan leído la serie de Martin puede resultarles ligeramente familiar esta forma de abordar la historia. Como en toda fantasía épica de corte clásico que se precie contiene todos los elementos que se pueden esperar: En esos 2000 años los sucesos del prologo se han convertido en leyenda, la magia casi ha desaparecido y lo héroes que tomaron parte en la batalla de liberación se han convertido en santos/semidioses y se ha formado todo un culto religioso a su alrededor; y como siempre suele suceder la época en que nos encontramos está madura para que surja el señor oscuro de turno. El primer volumen de la serie trata precisamente del retorno de la magia (o por lo menos de algunos elementos mágicos que se habían olvidado) y el resurgir de la amenaza, todo este tema muy, diluido a lo largo de la novela, al fin y al cabo la serie constará de cuatro libros y hay que dejar algo para los siguientes, lidia con las intrigas políticas de la historia (¿Qué creias?, la comparan con Canción después de todo, ¿no?) para mantener el interés del lector, y oye, en cierta forma ambas temáticas lo consiguen aunque creo que es la trama mágica la que mejor parada sale de las dos, aquí juega un papel muy importante toda la trama de leyendas, historia perdida y mitos que surgen a partir de ese pasado medio atisbado en el prólogo, Gregory Keyes hace aquí muy bien su trabajo mediante el uso por ejemplo del lenguaje (uno de los protagonistas es un escriba experto en lengua antigua) deformando los nombres antiguos o la misma historia real o utilizando distintas denominaciones según la parte del mundo donde se encuentren nuestros personajes. Además Keyes relata la trama mágica al estilo de una novela de misterio, comenzando con una desaparición y un asesinato y desvelando los misterios poco a poco a medida que los personajes van atando cabos durante su investigación, y aunque en el segundo volumen se sigue desarrollando la trama siguiendo más o menos la misma pauta es en el primer libro donde su resolución resulta más acertada porque consigue que el ritmo de la narración avance de forma fluida hacia un climax que reunirá la trama mágica y política de manera lógica. El segundo volumen flaquea un poco en este sentido y al final del libro tenemos a nuestros personajes desperdigados y con una sensación de tramas incompletas y dejadas en suspenso, y a mí, y esto ya es gusto personal, no me gustan demasiado los finales en cliffhanger.

Keyes también se muestra habilidoso a la hora de retratarnos las distintas sociedades que componen su mundo, las regiones del norte se muestran como las zonas frías de su mundo y en donde se desarrolla una sociedad de estilo nórdico y de reyes y caballeros, las regiones del sur disfrutan de un clima más cálido de estilo mediterráneo y se nos describe una sociedad mas bien de tipo renacentista.

En el segundo volumen las intrigas palaciegas pasan a ocupar un segundo plano, o más bien, por lo menos para mi pierden ligeramente el interes a favor de las tramas de búsqueda. El motivo radica en que el autor desperdiga a los personajes mucho más que en primer libro con loq ue las tramas se duplican y se le dedica poco espacio a la trama política.

Los personajes por otro lado, aunque en ningún momento llegan a alcanzar la complicidad con el lector de los personajes de Martin, si que consiguen que sus aventuras se sigan con interés, eso si, aquí no se sale de las convenciones del género y los personajes resultan bastante arquetípicos: tenemos a la princesa enamorada, Anne, que recuerda a una mezcla entre Sansa, Arya, Dany y que todo parece indicar que tomará el papel de La Elegida , el caballero honorable, que ya que andamos con los parecidos razonables podría ser una especie de Ned/Jon, la figura del mago (en este caso el erudito de la lengua antigua) en este caso no hace el papel de sabio, sino más bien de despistado, que todo sea dicho, también se ha visto muchas veces en las novelas de fantasía, y por último el guardabosques real, Aspar White, un montaraz en toda regla.

A mediados de este año debería aparecer el tercer libro de la saga, The Blood Knight, dado que el segundo libro es ligeramente inferior al primera y a que ahora mismo siento pereza al enfrentarme a sagas largas, salvo las que tienen un alta altísima calidad (Canción, aunque el último libro en bastante inferior a los anteriores, Malaz y El principe de Nada) probablemente me piense mucho continuar la serie.

Vellum

Desde el principio de los tiempos se libra una guerra por el control de Vellum, Vellum es la realidad, la creación, el cúmulo de posibilidades que se pueden dar en un momento dado, la tierra, que es donde sucede la mayor parte de la historia es sólo una pequeña parte de ella.

Los contendientes en esta guerra por el control se pueden considerar ángeles y demonios, aunque una forma más correcta de definirlos es como figuras primordiales de la realidad en distintas reencarnaciones, representaciones de arquetipos míticos. Por ejemplo, durante una buena parte de la novela Hal Duncan se dedica a la recreación de mitos clásicos, así tenemos a Phreedom que es también Inanna la diosa sumeria de la cosecha en otra realidad de Vellum, o también tenemos a Seamus Finnan, amigo y mentor de Phreedom y que representa a Shamash, dios del sol, y también a Prometeo ladrón del fuego y que en la tradición cristiana representaría a Lucifer.

She was born PHreedom Messenger, in the last years of the twentieth century AD, daughter of activists whose politics were born in the death of old ideals, somewhere between 9/11 and Guantanamo Bay. She grew up with genocide and jihad with wearable computing and internet access for all, and AI and VR[…]

She was born Ninanna Belili, in the last years of the twentieth century BC, daughter of a Neolithic chieftain and his priestess wife whose cosmology was collapsing with the blossoming of new ideas, somewhere between the Tigris and the Euphrates. She grew up with farming and fishing, with ceramic pots and grainstores for all, and mathematics and writing[…]



Tanto Phreedom como Seamus son al mismo tiempo seres humanos que han sido marcados y han llegado a ser conscientes de la realidad de Vellum. De todas formas esa lucha ancestral entre el orden y el caos no es el argumento central de la novela, es solo el trasfondo, la historia no es tan simple. A veces parece que Duncan ha querido con esta novela hacer un ejercicio de estilo, construir una novela a partir de fragmentos desordenaos, mezclar la personalidad de los peonajes a lo largo de la novela y ver si podemos desentrañar el argumento, y la trama esta ahí, solo que es endiabladamente difícil de encontrar. Creo que esta estructura a salto entre las distintas realidades, entre el presente y el futuro o la simetría entre el personaje real y su arquetipo mítico es uno de los puntos fuertes de la novela y lo primero que salta a la vista.

También tenemos como elemento tremendamente original la recreación de mitos que utiliza Duncan para ir hilando el argumento, porque no se trata únicamente de situar a los personajes en el contexto histórico del mito y ampliar la historia de los mismos, se trata mas bien de, como he dicho antes, crear un efecto simétrico en la trama entre las acciones del personaje mítico y las del personaje real, como si una persona al ser marcada con la figura del mito estuviese ya condenada a repetir el pasado, o mas bien su historia, porque en Vellum el tiempo no tiene significado, de modo que Phreedom por ejemplo marcada como la diosa Inanna es como si siempre hubiese sido Inanna. Es algo parecido a las reencarnaciones del campeón eterno de Moorcock, pero mucho más original. El fragmento que aparece más arriba es un ejemplo de lo que digo, también tenéis un fragmento de la novela, concretamente el descenso de Inanna al infierno en la página Infinity Plus, donde se ve muy bien esta simetría. Tengo que advertir de todas formas que cuando la acción se traslada hacia otros arquetipos de la historia, especialmente Prometeo (Seamos Finnan) o Jack Carter estas similitudes entre mito y persona ya no se hacen tan evidentes.

Pero el asunto se complica aun más para el lector porque Vellum va más allá de construir una recreación de mitos, Hal Duncan ha intentado también en esta novela recrear la multitud de posibilidades que puede tomar la realidad por lo que los personajes además de tomar la personalidad arquetípica del mito también pueden representar otros roles dentro del universo de Vellum, más aun, como en Vellum el pasado y el futuro se encuentran entremezclados una misma reencarnación del personaje puede interpretar varios roles dentro de la misma realidad cronológica y además seguir interpretando el mito (el suyo o el de otro personaje), Por ejemplo, en el caso de Phreedon tenemos que es amiga de Seamus Finnan en el siglo 21, pero también es Anna, prometida de Seamus durante la primera guerra mundial. Y también tenemos a Thomas, Tammuz, Dumuzi, esposo de Inanna, hermano de Anna y también de Phreedom (en dos realidades distintas, se entiende, ¿o es la misma?).

Con todo esto que digo, podréis imaginar que no se trata de una novela sencilla, de hecho es muy poco convencional, y solo la recomiendo para aquellos que busquen algo experimental, que se salga del camino marcado por el resto de la fantasía, y sobre todo, para los que decidan arriesgarse con esta historia, primero, no desalentarse cuando aparezcan los primeros saltos y no sepas lo que esta pasando, se trata de un libro con muchos pasajes oscuros, segundo no esperes la estructura típica de inicio-nudo-desenlace, si se van cerrando hilos arguméntales a lo largo de las distintas secciones, y como he dicho antes, si hay una estructura, pero es mas una estructura de relación entre personajes que una estructura en la trama, y tercero, que cuando termines la novela, aunque te pueda parecer lo mejor que has leído en mucho tiempo, posiblemente habrá muchas secciones que no habrás comprendido. ¡Oye!, y además cuando acabéis la novela sabréis un montón sobre mitología sumeria. Afortunadamente faltan unos meses para que aparezca la conclusión de la historia, Ink, y es posible que esos interrogantes se respondan, o tal vez no, de lo que sí estoy seguro de que será una lectura apasionante.

Por cierto, no os perdáis el blog de Hal Duncan en el que hay varios artículos muy divertidos sobre ciencia ficción y os dará una idea del estilo del escritor.

En la próxima entrega, espero no tardar más de una semana, comentaré mis impresiones sobre Gloriana de Michael Moorcock, Heroes Dies y Blade of Tyshelle de Mathew W. Stover.

martes, febrero 07, 2006

Fantasía en español y porque apenas la leo

Hola, ¿Cuanto tiempo verdad?.

Voy a recomenzar la actualización de este blog con una entrada ligerita en preparación a otra un poco más larga con unas cuantas reseñas de los últimos libros que he leído (The Lions of Al-Rassan, The Briar King/The Charnel Prince, Vellum, Gloriana, Heroes Die, Blade of Tyshalle, lo tengo a medio redactar...), volviendo la vista atrás y revisando mis lecturas de fantasía de los últimos meses me doy cuenta de que últimamente apenas leo sagas, aparte de las que vienen muy bien recomendadas (Canción de hielo y fuego, Malaz o El príncipe de nada), la mayoría de mis lecturas han sido novelas independientes, y como tales, aunque sí son de fantasía no suelen ser de temática épica.

Y la verdad es que estoy muy satisfecho con la calidad encontrada, tanto que me estoy planteando seriamente el abandonar definitivamente la lectura de sagas, y esta idea es la que enlaza directamente con el título de la entrada, ¿Por qué apenas leo fantasía en español? (Que no fantasía de españoles, son cosas muy distintas). Pues precisamente por eso, porque me siento más cómodo leyendo libros independientes y además porque después de llevar unos cuantos de este tipo de libros leídos me doy cuenta que aplastan a cualquier libro perteneciente a saga casi a todos los niveles, y claro, aquí en España parece que este tipo de novelas brillan por su ausencia, salvo Bibliópolis, la gran salvadora porque parece que es la única que se atreve con este tipo de novelas, el resto de editoriales parece que solo entienden de sagas cuando se trata de fantasía (de Minotauro no hablo, porque aparte de ser una editorial básicamente de ciencia ficción, en los últimos tiempos estoy bastante desencantado con ellos, títulos de autores españoles aparte, la calidad de sus publicaciones a bajado bastante desde su compra por Planeta.

Volviendo al tema del post, ¿Por que estas otras editoriales solo publican sagas?. La verdad es que en lo que se refiere a cuestiones de mercado la tendencia parece bastante incomprensible, publicar una saga de n-libros supone un riesgo para la editorial, ya que si el primer libro no funciona, el caso más reciente lo tenemos con Malaz, obliga a abandonar la serie con el comprensible cabreo del personal y el riesgo de perder clientes. Publicando libros independientes, este riesgo se elimina, si un libro no funciona, pues mala suerte, pero por lo menos el lector no se siente estafado ya que la historia que ha leído por lo menos finaliza. ¿Por qué las editoriales continúan entonces publicando sagas?... Podría ser por esa manía que tienen algunos lectores de no querer abandonar a sus personajes favoritos, creo que cuando se pierde el sentido de la historia que se cuenta y se empieza a leer por continuar con un personaje, como si de un culebrón venezolano se tratase, es cuando nos encontramos con el problema. Y yo lo reconozco, cuando tenia quince años y devoraba los libros de Dragonlance (todo el mundo parece que tiene una franquicia con la que empezó, y la mía fue esa), adoraba a los personajes, quería leer más sobre Raistlin o Caramon o cualquier otro personaje de La Lanza, pero claro, uno se hace mayor y el destino de sus personajes favoritos empieza a importarle un pimiento, o a lo mejor es que al final he cambiado mi gusto por las novelas de personajes (aunque sigo disfrutando de una buena novela de ese tipo) y ahora me decanto más por las novelas con una trama trabajada, o que entiendo que cuando se de un personaje se ha contado todo lo que importa contar, y eso suele ser en la última página de su primera trilogía es mejor abandonarlo y seguir con otra cosa. Creo que el problema de que las editoriales españolas publiquen sagas es en parte culpa nuestra también, no se quiere abandonar un mundo con el que el lector se siente cómodo.

He leído en muchos foros, y parece que es la idea general, que para poder escribir una buena novela de fantasía se necesita que sea una saga, que la mayoría son sagas porque el autor necesita muchas páginas para dotar a su mundo de consistencia, y que eso no se puede hacer en un libro de 300 páginas, pues me vais a perdonar que diga lo que pienso con todas las letras: G-I-L-I-P-O-L-L-E-C-E-S. Para describir un mundo consistente no se necesitan páginas, se necesita un escritor con talento, y nada más. ¿Acaso la ciudad de Nueva Crobuzon en La Estación de la calle perdido no está bien desarrollada?, ¿El mundo victoriano de "La muerte del nigromante" no recuerda acaso a las novelas de Conan Doyle?. Cuando leias dentro de poco "La ciudad grabada" os daréis fácilmente cuenta de que la ciudad parece viva. Y son libros independientes de como máximo 500 páginas, no forman parte de sagas de 1000 páginas por libro. Y aunque a España casi todo lo que llegan son sagas, uno solo tiene que leer los foros ingleses para darse cuenta de que no solo en ciencia ficción abundan las novelas independientes, ahora mismo puedo nombrar una decena de títulos muy buenos libros auto conclusivos sin apenas tener que pensarlos:

Bridge of Birds, Gloriana, Heroes Die, The Girl in the Glass, Someplace to be Flying, Wicked, City of Saint and Madmens, The Lions of Al-Rassan, A Sundial in a Grave: 1610,A Princess of Roumania

Hay grandes autores de fantasía que solo escriben novelas independientes, China Mieville, Jeff Vandermeer, Mary Gentle, Jeffrey Ford, Hal Duncan ..., y al año en el mercado anglosajón salen tantas novelas de fantasía, quizás más incluso, como sagas y n-alogías.

Quizás lo que se necesita es que el mercado español de la fantasía madure (el anglosajón ya lo hizo hace tiempo) y se coloque más o menos al mismo nivel que el de la ciencia ficción, pero para eso, creo que también es necesario que los lectores de fantasía "crezcan", dejen de sentirse a gusto en sus mundos de fantasía y tengan otras inquietudes, a los demás, siempre nos quedará Bibliópolis.